BURGOS REFUGIO DEL ALMA
En este post descubriremos 4 monasterios burgaleses donde el silencio cuenta historias y la piedra se hace poesía. ¡Un refugio para el alma en el corazón de Castilla!

- SAN PEDRO DE CARDEÑA: EL ESCORIAL BURGALÉS
El monasterio recibe al visitante con una imponente fachada barroca. Conocido como el “Escorial Burgalés” por su parecido, en grandiosidad y estilo, pero también por las grandes figuras histórica que por Cardeña pasaron y recibieron allí sepultura. Como el Cid y su esposa Jimena. El monasterio es una abadía trapense situada a 10 km del centro de Burgos.

Este monasterio era antaño un lugar de retiro regentado por monjes cistercienses fundado en el año 899.
- HISTORIA Y TRAGÉDIA:
Uno de los acontecimientos más trágicos sucedidos en el monasterio ocurrió en el año 934. En pleno auge del califato de Córdoba, las tropas árabes de Abderramán III destruyen el Monasterio de San Pedro de Cardeña y dan muerte a sus 200 monjes. Los conocidos como Mártires de Cardeña fueron canonizados en 1603. El monasterio fue enseguida repoblado y favorecido por los condes castellanos Fernán González y García Fernández. Pronto renovó su poder y riqueza económica, llegando a convertirse en uno de los más poderosos e influyentes de toda Castilla.
- HUELLA DEL CID:
En este monasterio es donde, según el libro el Cantar del Mio Cid, este dejó a su esposa y a sus hijas doña Elvira y doña Sol mientras el cumplía con su castigo (el primer destierro).
El monasterio fue también el lugar donde encontraron reposo inicialmente los restos del Cid tras su muerte en 1099 y los de su esposa años después. En 1272, el rey Alfonso X el sabio incluso ordenó la construcción de un gran sepulcro con las esculturas del campeador y doña Jimena, las cuales aún se conservan en la capilla de San Sisebuto del Monasterio. Allí permanecieron hasta que, en 1808, las tropas francesas de Napoleón profanaron la tumbas y se llevaron los huesos a París. Los restos fueron recuperados en 1835.

Durante la desamortización de Mendizabal en 1836 se abandona la vida monástica hasta 1942.
*La desamortización de Mendizábal, consistió en la expropiación de todo tipo de tierras eclesiásticas para posteriormente venderlas.
El monasterio estuvo más de un siglo sin monjes, durante los cuales tuvo distintos usos, sirviendo incluso como campo de concentración de prisioneros durante la Guerra Civil española.
- LEYENDAS DE SAN PEDRO DE CARDEÑA:
-EL JUDIO CONVERSO
Cuenta la leyenda que, estando el cadáver del Cid, después de siete años de su muerte, embalsamado y sentado en un estrado o banco de marfil (que había sido arrebatado a los moros) junto al altar de la iglesia del monasterio de San Pedro de Cardeña, un judío se acercó a él con la única intención de mesarle la barba. Tras pronunciar la frase “a tu barba nunca llegó cristiano ni moro; yo llegaré a ti y veremos qué harás”, el Campeador empuñó su Tizona y sacó de la vaina el acero. El judío cayó aterrado y se convirtió al cristianismo, haciéndose monje con el nombre de Diego Gil. Algunas fuentes amplían la leyenda, asegurando que el Cid permaneció en esa postura tres años más, en total diez, hasta que se le cayó “el pico de la nariz” y el abad y los monjes de Cardeña consideraron más decoroso enterrarlo.
-LEYENDA DE BABIECA
Según la tradición, Babieca, el mítico caballo que acompañaba al Cid en sus batallas, sobrevivió a este dos años, siendo enterrado a las puertas del monasterio de San Pedro de Cardeña, bajo dos grandes olmos. En 1949 el duque de Alba realizó allí una excavación arqueológica pero no se encontraron restos del animal, no obstante el duque dejó una estela recordando que allí lo buscó.
- LA CARTUJA DE MIRAFLORES: SILENCIO Y ALABASTRO
Situada en el paraje de Fuentes Blancas a 3.5 km de Burgos, se encuentra esta Cartuja donde un puñado de monjes siguen viviendo en riguroso voto de silencio.

Antes de ser la Cartuja, Miraflores fue en un principio mandado construir en 1401 como pabellón de caza por el rey Enrique III. Su hijo Juan II siguiendo la voluntad testamentaria de su padre lo dona a la orden de los cartujos. En 1452 sufrió un grave incendio y hubo que volver a hacer un nuevo edificio. De ello se encargaría Juan de Colonia, que por aquel entonces era el arquitecto de la Catedral de Burgos, pero con la muerte del rey Juan II, las obras se pararon, hasta que en 1488 Isabel la Católica la impulsa nuevamente, para que descansen los restos de sus padres y del príncipe Alfonso, en un Panteón Real. Todo el conjunto artístico del Panteón real, tanto las tumbas como retablo, fueron realizados por el artista Gil de Siloé (1489 y 1493) tiene la peculiaridad de ser un artista que se sale de la norma.
- EL PANTEÓN REAL
El Panteón Real ocupa el centro del presbiterio de la Cartuja. Está realizado completamente en alabastro, muestra las efigies reales de Juan II de Castilla e Isabel de Portugal en la cara superior, mientras que un complejo programa iconográfico envuelve la base desplegándose un inmenso número de figuras alusivas a la muerte y a la redención. Las figuras son tan extraordinariamente perfectas, que parece que van a empezar a respirar en cualquier momento. Aquí también se encuentra la tumba del infante Alfonso, hermano de Isabel la Católica.

- EL RETABLO MAYOR
Cuenta la tradición que para el dorado y policromado se utilizó parte del oro que entregó Cristóbal Colón a Isabel la Católica tras volver de su segundo viaje a América en 1497.
El Retablo Mayor es obra de Gil de Siloé y Diego de la Cruz. Se encuentra al fondo del presbiterio de la iglesia. El tema general del retablo es la exaltación de la Eucaristía, presenta una gran originalidad, con un curioso tambor giratorio que se encuentra en el centro del retablo y en donde desfilan diversas escenas que se ven de acuerdo con las fiestas litúrgicas del año. Esto recuerda a los elementos mecánicos y móviles usados en algunos relojes nórdicos. Impresiona por sus escenas y figuras en tres dimensiones.

- LA HISTORIA DE JUANA “LA LOCA”
Sí estos muros hablasen, contarían la triste historia de una desolada reina que perdió lo que más quería. Juana I de Castilla, “Juana la Loca”, visitó a diario durante meses, la tumba de su esposo Felipe El Hermoso quien había fallecido en Burgos, en extrañas circunstancias, como ya vimos al hablar de la Casa del Cordón. Había varias teorías sobre su muerte, de un hombre joven y sano: envenenado por su suegro, unas fiebres, la peste…Pese a que Felipe había sido un marido ligero de cascos con múltiples escarceos amorosos, Juana lo amaba profundamente. Felipe el Hermoso llevaba tiempo enterrado en esta Cartuja, cuando Juana pidió que lo desenterrasen para cumplir el deseo de su difunto esposo, de reposar definitivamente en Granada y a pesar de encontrarse ella en avanzado estado de gestación, decidió trasladar el cadáver, empezando así una especie de inquietante procesión nunca terminada, por tierras de Castilla mientras la gente con la que se cruzaba empezaba a llamarle “la reina loca”. En medio de esa singular procesión, llegó a reunirse con su padre, el rey católico, y éste, avalando la teoría de que estaba loca, (cosa que le venía genial para recuperar el poder sobre Castilla) decidió encerrarla en el Palacio Real de Tordesillas donde dejaría de ser una molestia para el heredero del imperio Carlos I, hijo de Juana y nieto de los Reyes Católicos. Isabel la Católica, había muerto tres años antes, por eso su hija era reina de Castilla y objetivo de envidias, intereses ocultos e intrigas de su propio padre y de su hijo.
En la torre en la que fue encerrada junto con su hija recién nacida, Juana pasó 46 años sin que le permitieran salir ni recibir visitas casi nunca, ni hacer reuniones, permaneciendo continuamente vigilada.
Dicen que, de vez en cuando, subía a la torre más alta de palacio para demostrarle a la gente que, aunque estuviera sola, aunque le llamaran loca y la tuvieran encerrada, ella, Juana I era la reina de Castilla y seguía viva.

MONASTERIO DE LAS HUELGAS: PODER Y REALEZA
Al oeste de la ciudad de Burgos en la plaza Compás, se encuentra este monasterio de monjas cisterciense.
Tradicionalmente se ha considerado que huelgas vendría de holgar, descansar, ya que en la zona tuvieron los reyes fundadores un palacio de vacaciones.

En junio del año 1187, el rey Alfonso VIII de Castilla y su esposa Leonor de Plantagenet (hija de Leonor de Aquitania y hermana del célebre Ricardo Corazón de León), fundaron a las afueras de la ciudad de Burgos el Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas. Este monasterio cisterciense femenino, se hizo con una doble función, por un lado, serviría para darles alojamiento ocasional en vida, y por otro serviría a su muerte de panteón real. Así que finalmente en octubre de 1214 fueron enterrados y posteriormente también sus hijos Enrique I de Castilla, Berenguela de Castilla y Leonor de Castilla.

Cuando las tropas napoleónicas llegaron a España a principios del siglo XIX, se quedaron impresionados ante los imponentes sarcófagos que contenían los restos mortales de estos reyes, por lo que llevaron a cabo un saqueo generalizado de los mismos, lo que supuso la pérdida de casi todos los ajuares funerarios. Afortunadamente, tras el saqueo pudieron recuperarse parte de las telas y ropajes de los sepulcros saqueados, y se recuperó completo el ajuar de la tumba de Fernando de la Cerda (hijo de Alfonso X El Sabio y Violante de Aragón), que no fue saqueada por quedar escondida detrás de otras.
- MUSEO DE RICAS TELAS MEDIEVALES
En el monasterio se creó el Museo de Ricas Telas Medievales, la mayor colección mundial de tejidos de la Edad Media (siglos XII a XIV), y que además está perfectamente datada.
Por si esto fuera poco, el museo guarda lo que ya de por sí es toda una joya: el Pendón de las Navas de Tolosa. Se ha especulado mucho sobre lo que realmente era este tapiz almohade del siglo XIII. Según la tradición, era el frontal de la tienda del sultán árabe Muhammad al-Násir (llamado Miramamolín por los cristianos), derrotado por Alfonso VIII en la Batalla de las Navas de Tolosa (16 de julio de 1212); aunque estudios posteriores apuntan a que fue un trofeo conseguido por Fernando III de Castilla durante la conquista del Valle del Guadalquivir, a mediados del siglo XIII.

El monasterio alberga las vidrieras más antiguas de España en su sala capitular.

- ESTATUA DE SANTIAGO ARTICULADO
El Monasterio también custodia una imagen de Santiago bastante peculiar. Es tradicional clasificar la imagen de Santiago en tres tipos: como maestro sedente, como peregrino y como caballero guerrero. En el monasterio de Huelgas, en cambio, nos encontramos una imagen de Santiago sedente, pero portando una espada y además tiene los brazos articulados. Para entender esta escultura hay que explicar que, durante la Edad Media, en este monasterio se llevaban a cabo ceremonias importantes como las de coronar reyes y nombrar caballeros. Entre los caballeros armados antes de ser reyes figuran Fernando III el Santo, Eduardo I de Inglaterra, Alfonso XI de Castilla y León, Pedro I de Castilla y Juan II. Según la tradición esta figura se confeccionó de forma articulada para que, en la ceremonia de armar caballeros a los reyes, fuese el Santo quien les diese el espaldarazo y no otro caballero súbdito del monarca, pues según las normas de la caballería medieval solo un superior podía armar a un aspirante, y, por tanto, se concluyó que únicamente el apóstol Santiago podría hacerlo con los reyes….

- LA HOSPEDERIA:
Las monjas gestionan una hospedería donde es posible quedarse hasta ocho noches a modo de retiro espiritual, sin más precio estipulado que la voluntad.
- MONASTERIO DE SILOS: EL CORAZÓN DEL ROMÁNICO
El edificio del siglo VII está ubicado en el paraje conocido como Valle de Tabladillo. Su fundación pudo tener lugar hacia el siglo VII. En el año 1088 se consagró un templo románico que, posteriormente, fue sustituido por otro neoclásico con planos de Ventura Rodríguez.

Este monasterio es mundialmente conocido por dos cosas: por el canto gregoriano de sus monjes a los que puedes escuchar en sus servicios religioso (Laborables: a las 9:00 horas. Domingos y festivos: a las 11:00 horas) y por su claustro románico, de los siglos XI y XII, auténtica obra maestra del arte medieval europeo.

- EL CLAUSTRO:
El claustro románico, es de planta cuadrada y cuenta con dos pisos de arquerías. En los capiteles del claustro bajo, hay una decoración mitológica con dragones, centauros, sirenas, etc. Las esquinas del claustro están decoradas con escenas de la vida de Cristo en enormes relieves.

- BIBLIOTECA Y BOTICA
También es relevante el archivo del monasterio, en el que se guardan fragmentos del Beato del siglo X, una hoja de la Biblia de Oña, otros fragmentos de manuscritos visigóticos y fragmentos musicales de unos veinte códices en notación aquitana.

La biblioteca, cuenta con cerca de 400 volúmenes, algunos del siglo XVI y XVII hay un magnífico libro de Dioscórides (quien fue un médico, farmacólogo y botánico de la antigua Grecia), con excelentes dibujos de animales y plantas, por lo cual en Silos tenía también una dimensión práctica. Lo consultaban los boticarios del monasterio, pero también los frailes que realizaban licores de hierbas. Habían cerca de 400 jarros, todos ellos de loza, hechos expresamente para la botica de Silos, con el escudo del monasterio. La sala donde se expone al público es de la época, pero no es el emplazamiento original de la botica. Aquí se conservan utensilios para elaborar pócimas y remedios como hornos, alambiques y demás instrumentos…

- EL CIPRÉS DE SILOS
Por último, una anécdota sobre el famoso ciprés del claustro. En 1924, el escritor y poeta cántabro Gerardo Diego, llegó al monasterio de Santo Domingo de Silos para pasar una noche en la hospedería monacal. Al despedirse de los monjes dejó escrito en el libro de visitas, como original dedicatoria, el famoso poema que esa misma noche había compuesto en su celda. Años más tarde volvió al monasterio escribió un nuevo soneto, “Primavera en Silos”, completando en 1936 su trilogía con otro poema, “Ausente”.

Se dice que fue en Silos donde se empezó a balbucear el castellano. Así fue como su famoso ciprés se convirtió en símbolo vivo del alma y de la poesía castellana… pues resulta ser, que fue plantado en 1880 por monjes benedictinos franceses procedentes de la región del Loira, que restauraron el monasterio, los mismos que trajeron a España el canto gregoriano.
No te pierdas la próxima semana, el interesante post:
“BURGOS SENDERO VERDE”
En el próximo Post os invito a hacer un viaje entre senderos históricos, jardines botánicos y playas fluviales. Así es el Burgos verde: donde la naturaleza abraza a la historia en cada rincón.
