FRIDA KAHLO: UNA MUJER FUERA DE TODA NORMA

Si te dicen, venga rápido piensa en el nombre de una pintora, posiblemente esta sea Frida Kahlo.

Frida no buscó encajar; buscó ser libre. Que su ejemplo nos recuerde que nuestra historia la escribimos, y la pintamos, nosotras mismas.

Ilustración de estilo pop art del rostro de Frida Kahlo con flores rojas y mariposas, incluyendo su famosa frase "Pies ¿para qué los quiero si tengo alas para volar".
  • PINTORAS EN LA SOMBRA

Históricamente, el mundo del arte a menudo dejó a las mujeres en un segundo plano, pero su impacto es innegable. Desde el Renacimiento hasta el surrealismo, las mujeres no solo pintaron cuadros, sino que rompieron barreras sociales. no es que no existieran mujeres con talento, sino que el acceso estaba diseñado por y para hombres. Los motivos principales que las mantuvieron en la sombra fueron:

No tener acceso a la formación, ya que para ser un gran maestro debías estudiar anatomía dibujando modelos desnudos, lo cual hubiera sido inmoral para una mujer. Por ello las mujeres eran relegadas a pintar florecillas, retratos familiares, escenas domesticas… lo que era considerado géneros menores.

Por otro lado, hasta hace poco las mujeres no tenían una autonomía jurídica, pasaban de depender de sus padres a depender de sus maridos, por lo que no podían firmar contratos, ni vender su obra sin su permiso.

Muchas artistas brillantes abandonaron su carrera al casarse, ya que se esperaba de ellas que se dedicaran exclusivamente al hogar. Las que triunfaron solían ser hijas de pintores que las apoyaron desde niñas, pero muchos historiadores de los siglos XVIII y XIX borraron a las mujeres pintoras de los libros de texto, lo que contribuyó a que, en muchos casos, a que obras maestras pintadas por mujeres fueron atribuidas a sus maestros, padres o esposos porque «eran demasiado buenas para ser de una mujer». Por ejemplo, muchas obras de Judith Leyster se vendieron durante años como si fueran de Frans Hals.

El arte con mayúsculas era considerado cosa de hombres. Lo de las mujeres era mas una artesanía, un pasatiempo…

  • FRIDA KAHLO

Nació el 6 de julio de 1907 en el seno de una familia de artistas en la que nadie podía imaginar que Frida acabaría convirtiéndose en una de las pintoras más famosas de la historia, un referente social y cultural de México y fuera de sus fronteras. De ascendencia alemana Frida Kahlo se convirtió en un símbolo nacional mexicano asociado al feminismo, la autosuperación y el genio artístico.

Frida Kahlo es mucho más que sus cejas, sus flores y sus trajes tradicionales mexicanos; es un símbolo de resiliencia y una de las figuras más complejas del siglo XX.

FRIDA KAHLO CON EL TRAJE REGIONAL MEXICANO

Para entender su obra, necesitamos conocer la vida de este icono mexicano.

A los 18 años, un tranvía chocó con el autobús en el que viajaba. Un pasamanos de hierro la atravesó literalmente, afectando su pelvis, su columna y sus piernas. Esto le generaba un dolor crónico que intentaba aliviar con largos baños de hierbas medicinales y flores.

Durante su recuperación, atrapada en una cama y con un corsé de yeso, empezó a pintar. Su madre instaló un espejo en el techo de su cama para que pudiera verse. De ahí nació su obsesión por el autorretrato.

«Pinto autorretratos porque estoy mucho tiempo sola. Me pinto a mí misma porque soy a quien mejor conozco».

*LA COLUMNA ROTA (1944)

Este cuadro es la representación definitiva de su sufrimiento físico. Frida aparece abierta por la mitad, mostrando una columna jónica fracturada en lugar de su columna vertebral. Su cuerpo está cubierto de clavos, que representan el dolor constante que sentía en todo el cuerpo. A pesar de las lágrimas en su rostro, su mirada es desafiante y firme, mostrando su increíble capacidad de resiliencia.

LA COLUMNA ROTA (FRIDA KAHLO)

Mentía sobre su edad por «patriotismo» ya que decía que nació en 1910, pero en realidad nació en 1907. No era por vanidad, sino porque quería que su vida coincidiera exactamente con el inicio de la Revolución Mexicana. Quería ser «hija de la revolución». Fue una mujer feminista de izquierdas que, junto con su marido, el muralista Diego Rivera, apoyaron la Revolución Mexicana.

  • EL MATRIMONIO DE FRIDA KAHLO

El «Elefante» y la «Paloma» fue el apodo que les dieron sus padres cuando se casó con Diego Rivera. Él era enorme y mucho mayor que ella; ella era pequeña y frágil (debido a la polio que sufrió de niña y las secuelas del accidente). Su relación fue tan apasionada como destructiva.

El matrimonio de Frida y Diego es una de las historias de amor más turbulentas y fascinantes de la historia del arte. Ella misma lo resumió en una frase desgarradora:

«He sufrido dos grandes accidentes en mi vida… uno en el que un tranvía me atropelló y el otro fue Diego. Diego fue, con diferencia, el peor».

Se casaron en 1929. Ella tenía 22 años y él 43. Su relación fue una mezcla explosiva de admiración artística, activismo político y traiciones constantes.

Ambos tuvieron numerosos amantes. Diego llegó a tener una aventura con la hermana menor de Frida, Cristina, lo que destrozó a la pintora. Frida, por su parte, tuvo romances tanto con hombres (como León Trotsky) como con mujeres (como la cantante Chavela Vargas).

FRIDA KAHLO Y CHAVELA VARGAS

A pesar de los daños, no podían estar separados. Se divorciaron en 1939, pero se volvieron a casar en 1940 bajo una condición de Frida: vivirían juntos, pero no tendrían relaciones sexuales y ella mantendría su independencia económica.

Durante su divorcio Frida pintaría dos de sus obras más famosas: «Las dos Fridas» y «Autorretrato con collar de espinas y colibrí» .

*LAS DOS FRIDAS (1939)

Representa su dualidad. A la derecha, la Frida «mexicana» (la que Diego amaba), vestida de tehuana y sosteniendo un pequeño retrato de él. A la izquierda, la Frida «europea» (la que Diego rechazó), con un vestido victoriano blanco manchado de sangre.

Ambos corazones están conectados por una arteria, pero la Frida europea ha cortado la suya con unas tijeras, simbolizando su dolor y su intento de sobrevivir por sí misma.

LAS DOS FRIDAS (FRIDA KAHLO

*AUTORRETRATO CON COLLAR DE ESPINAS Y COLIBRÍ (1940)

El collar de espinas que le aprieta el cuello simboliza el dolor tras su separación. Del collar cuelga un colibrí muerto, que en el folclore mexicano suele ser un amuleto para la buena suerte en el amor, pero aquí está sin vida. Sobre sus hombros aparecen un gato negro (mala suerte) y un mono (a menudo asociado con Diego, quien le regalaba estos animales).

AUTORRETRATO CON COLLAR DE ESPINAS Y COLIBRÍ (FRIDA KAHLO)

Tras reconciliarse con Diego Frida pintó el cuadro: «Diego en mi pensamiento»

*DIEGO EN MI PENSAMIENTO (1943)

Representa un busto de Diego justo encima de sus cejas, entre sus ojos. Esto indica su obsesión amorosa y cómo Diego ocupaba constantemente su mente.

Frida aparece vestida con el traje tradicional de las mujeres de Tehuantepec. A Diego le encantaba verla con este atuendo, por lo que usarlo era una forma de intentar complacerlo o atraerlo.

Por último, el resplandor blanco que rodea su rostro (el encaje del tocado) parece extenderse como una telaraña. Algunos lo interpretan esto como una trampa o un lazo del que Frida no puede escapar: su amor por Diego.

Es un cuadro que resume perfectamente la dependencia emocional y la profunda conexión artística que los mantuvo unidos a pesar de las traiciones.

DIEGO EN MI PENSAMIENTO (FRIDA KAHLO)
  • LAS CASAS DE FRIDA KAHLO

Su vida emocional y física siempre estuvo anclada en el barrio de Coyoacán, en la Ciudad de México.

-LA CASA AZUL

Fue su hogar donde nació, vivió de niña y murió. Construida por sus padres en 1904, Frida regresaba a ella cada vez que su salud empeoraba o cuando tenía crisis en su matrimonio. Tras el fallecimiento de sus padres la pareja se instaló en esta casa.

Fue el refugio del dolor de Frida, no era solo una vivienda; era una extensión de su piel.

Frida pintó las paredes de un azul cobalto intenso porque, según la tradición popular, eso alejaba a los malos espíritus y protegía la casa.

El jardín era su santuario, un patio lleno de plantas prehispánicas y ídolos de piedra volcánica. Era su conexión con la naturaleza y la vida, en contraste con el dolor físico que sentía dentro de las paredes de su habitación.

Frida, amaba los animales, no solo tenía perros (Xoloitzcuintles, una raza mexicana ancestral). sino que su jardín parecía un zoo, con tantos animales… un venado llamado Granizo, un loro llamado Bonito que hacía trucos a cambio de mantequilla y varios monos araña (que aparecen en muchos de sus cuadros), siendo su favorito el que le regaló su esposo, Diego Rivera y al que puso de nombre «Fulang-Chang». Frida le tenía un cariño especial porque, debido a las secuelas de su accidente, nunca pudo tener hijos, y sus mascotas (especialmente sus monos) llenaban ese vacío emocional, actuando casi como sus «hijos espirituales».

*AUTORRETRATO CON MONO

Es una de sus obras más famosas. En ella aparece con «Fulang-Chang» abrazándola, lo que simboliza la compañía y protección frente a su soledad.

AUTORRETRATO CON MONO (FRIDA KAHLO)

El nombre «Fulang-Chang» es bastante curioso. Aunque suena a chino, no lo es, se cree que era simplemente un nombre cariñoso y exótico que ella inventó.

Frida solía decir que sus monos tenían una sensibilidad especial y que, a diferencia de muchas personas, ellos entendían su dolor sin juzgarla.

La casa contiene sus objetos más íntimos: sus corsés de yeso pintados, sus espejos y su colección de exvotos (pequeñas pinturas religiosas de agradecimiento). Tras la muerte de sus padres, la casa se convirtió en su universo entero cuando su movilidad se redujo.

Tras la muerte de Frida en 1954, Diego pidió que la Casa Azul se convirtiera en museo.

LA CASA AZUL DE FRIDA KAHLO

LAS CASAS-ESTUDIO DE SAN ÁNGEL

Cuando Frida se casó con Diego, se fueron a vivir en un complejo diseñado por el arquitecto Juan O’Gorman.

Se trataba de dos casas independientes: Una casa azul pequeña para Frida y una casa roja y blanca mucho más grande para Diego. Las casas estaban llenas de simbolismo, unidas solo por un puente en la azotea. Esto reflejaba su relación: juntos, pero no revueltos, dos artistas independientes, con sus propios espacios y mundos, conectados solo por un estrecho vínculo de amor y arte.

Frida vivió allí gran parte de la década de 1930, aunque no siempre fue feliz en ese espacio, ya que lo sentía menos acogedor que su hogar de la infancia.

LAS CASAS ESTUDIO DE SAN ANGEL
  • LA OBRA DE FRIDA

Aunque Frida sólo pintó aproximadamente 143 cuadros, de las cuales 55 son autorretratos, pocos si lo comparamos con otros artistas, su obra es inmensa en cuanto a simbolismo psicológico

El estilo de Frida Kahlo es uno de los más difíciles de clasificar porque, aunque etiquetaban su obra dentro del movimiento surrealista, ella siempre lo rechazó. Frida decía:

«Pensaron que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños, pinté mi propia realidad».

Su estilo es una mezcla única de tres corrientes principales: el Realismos Psicológico y autobiográfico, el Arte Popular mexicano y si, aunque lo negara, también el Surrealismo.

  1. El Realismo Psicológico y Autobiográfico

La mayoría de sus obras son autorretratos. Frida utilizaba su propio cuerpo como un lienzo para explicar su dolor físico (tras más de 30 operaciones) y su sufrimiento emocional.

Como ya hemos analizado antes, si sentía que su columna se rompía, pintaba una columna jónica rota dentro de su torso (La columna rota). Si sentía que su corazón estaba roto por Diego, se pintaba con el corazón expuesto y sangrando (Las dos Fridas).

  • Arte Popular

Frida estaba profundamente orgullosa de sus raíces. Su estilo integra elementos de la identidad nacional mexicana que estaba en auge tras la Revolución:

Exvotos y Retablos: Se inspiró en las pequeñas pinturas religiosas populares que los fieles dejaban en las iglesias para agradecer milagros. De ahí tomó el formato pequeño y el uso de cartelas con texto.

Flora y Fauna: Sus cuadros están llenos de plantas tropicales, monos, colibríes y perros xoloitzcuintles, símbolos de la fertilidad y la cultura prehispánica.

Vestimenta: El uso del traje de tehuana no era solo moda; era una declaración política de apoyo al matriarcado y a la cultura indígena.

  • El Surrealismo (aunque ella lo negara)

Aunque ella decía que pintaba su realidad, su forma de representarla utilizaba recursos del estilo de los surrealistas como la yuxtaposición de objetos: Colocar elementos inconexos en un mismo espacio (un feto, un caracol y una máquina en una cama de hospital), o crear espacios oníricos: Paisajes desérticos o vacíos que parecen salir de un sueño o de una pesadilla.

Un ejemplo es su cuadro más desgarrador :»Hospital Henry Ford».

*HOSPITAL HENRY FORD

También conocido como “Cama Volando” (1932), es una de las obras más crudas y valientes de Frida. Lo pintó en Detroit tras sufrir un aborto espontáneo, rompiendo el tabú de representar el dolor femenino y la pérdida de forma tan directa. En el cuadro Frida aparece pequeña y desnuda sobre una cama del hospital que parece flotar en un paisaje industrial desolador (Detroit). Está llorando, con el vientre aún hinchado y sobre una sábana manchada de sangre. De su mano izquierda salen seis hilos rojos, como cordones umbilicales, que conectan con objetos que flotan a su alrededor:

El feto: Su hijo perdido («Dieguito»), que ella deseaba profundamente.

El caracol: Simboliza la lentitud y la agonía del aborto; el tiempo que parece no pasar cuando sufres.

El torso femenino: Un modelo anatómico que representa su propio cuerpo como una «máquina» que falló.

La pelvis: El origen físico de su dolor y la razón por la que no podía retener el embarazo (debido a su accidente).

La orquídea morada: Un regalo de Diego. Representa la sexualidad y la vida que se marchita.

Una máquina industrial: Refleja la frialdad de los tratamientos médicos y la ciudad de Detroit donde se encontraba.

CAMA VOLANDO (FRIDA KAHLO)
  • GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA

Frida fue original hasta su final. En 1953, su salud estaba muy deteriorada y los médicos le prohibieron asistir a su primera gran exposición individual en México, pero esto no la frenó. Mandó que instalaran su cama en medio de la galería. Llegó en ambulancia y disfrutó de la inauguración acostada, bebiendo y cantando con los invitados. Murió solo un año después el 13 de Julio de 1954. Sus cenizas descansan en la casa Azul, en una urna con forma de sapo (el animal con el que Diego se identificaba a sí mismo)

FRIDA KAHLO EN SU ÚLTIMA EXPOCIÓN

*VIVA LA VIDA (1954)

Fue su última obra. Una naturaleza muerta de sandías vibrantes donde escribió «Viva la vida» solo ocho días antes de morir.

VIVA LA VIDA (FRIDA KAHLO)
  • EL NEGOCIO DEL MERCHANDISING

La «Frida manía» no apareció hasta décadas después de su muerte, cuando se convirtió en una marca global apareciendo en calcetines, camisetas, tazas y billetes de 500 pesos mexicanos… En su época, a menudo era presentada en los periódicos de EE. UU. simplemente como «la esposa de Diego Rivera que también pinta».

FRIDAMANIA

Frida no pintó para encajar, pintó para liberarse. Por eso, hoy la recordamos, no como una excepción, sino como el ejemplo de que el trabajo de una mujer comienza por ser dueña de su propia historia.

No te pierdas la próxima semana, el post
“GAUDÍ, EL ARQUITECTO DE LA NATURALEZA”
En este Post descubriremos que secretos esconden los edificios del arquitecto catalán más universal
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