DELFOS, UN ORÁCULO EN EL OMBLIGO DEL MUNDO

EL ORÁCULO DE DELFOS

Delfos es una ciudad situada al sur de Grecia, en concreto a los pies del monte Parnaso, en la Fócida, fue desde el siglo VIII a.C. uno de los centros religiosos más importantes de la antigüedad y el ombligo del mundo. Hoy en día es un complejo arqueológico, del siglo IV a.C. con restos de monumentos tan importantes como los santuarios de Apolo y de Atenea Pronaia.

MITOLOGIA

Para los griegos, Delfos era considerada el ónfalos, el ombligo del mundo. La leyenda cuenta que el dios Zeus mandó volar a dos águilas desde dos puntos opuestos del Universo, una hacia el este y otra hacia el oeste. Las águilas, tras rodear el mundo, llegaron a encontrarse en Delfos, donde una piedra cónica llamada ónfalos señala ese lugar.

EL OMBLIGO DEL MUNDO, DELFOS (GRECIA)

Delfos, en el siglo VI a. C., era sin duda el centro religioso y símbolo de unidad del mundo griego antiguo.

EL ORÁCULO

El oráculo de Delfos fue un auténtico consultorio donde se predecía el futuro para los antiguos griegos. Algunas de sus enseñanzas nos han sido transmitidas en forma de máximas filosóficas que podemos aplicar a nuestra vida cotidiana

En Delfos existía un templo del dios Apolo en el siglo VIII a.C., y desde entonces se estableció una red de peregrinaje de los griegos que mediante delegaciones sagradas (theoría) le consultaban al oráculo preguntas sobre los asuntos públicos. Junto a los comisionados oficiales viajaban consultantes privados, Estos particulares gozaban de cierta seguridad ya que la delegación estaba bajo la protección divina y era inviolable. Hay que pensar que a veces los viajes eran muy largos, difíciles y peligrosos expuestos a pillajes.

Los viajes se hacían coincidiendo con los momentos propicios para la adivinación, que en su origen se limitaban al séptimo día del mes de bysios (a mediados del invierno), en el aniversario del nacimiento de Apolo; posteriormente se ampliaron al día siete de cada mes.

Aunque al santuario acudía multitud de peregrinos en busca de alguna orientación sobre decisiones que debían tomar, relacionadas con la conveniencia de un matrimonio, los hijos, los riesgos de negocios, viajes…  la función esencial del oráculo no era predecir el futuro, sino proveer de sanción divina a las decisiones políticas de las ciudades: ratificaba leyes e incluso constituciones, aprobaba la fundación de nuevas ciudades y de colonias, aconsejaba empresas bélicas o las censuraba. Aunque Delfos no intervenía directamente en la política de las ciudades, sus oráculos podían ser usados como arma política en caso necesario.

Cuando los peregrinos llegaban al pie del monte Parnaso, los recibía el próxenos, que atendía por igual a embajadores y a ciudadanos particulares.

En la entrada se podía leer la frase, que posteriormente difundiría Sócrates: «Conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los dioses» 

Los días en que el recinto estaba abierto a consultas se concentraba allí mucha gente, formándose grandes colas para entrar. Pero no todos tenían que esperar habían “enchufados”: ciudades como Atenas o Esparta disfrutaban del privilegio de la promanteia, la prioridad de consulta, de la que se beneficiaban tanto sus emisarios como los ciudadanos privados que los acompañaban.

Lo primero que encontraban los viajeros, a un kilómetro y medio del recinto, era la zona conocida como Marmaria por los mármoles de los edificios allí construidos, entre ellos el templo circular de Atenea Pronaia. Luego los peregrinos pasaban por la fuente Castalia, que brotaba entre las dos piedras Fedríades («brillantes»), y se purificaban con sus aguas (Es curioso que los musulmanes tengan una costumbre parecida ya que para recuperar la pureza, antes de acudir a orar en la mezquita, se hacen las abluciones, purificándose con el agua). Acto seguido entraban en procesión por la vía Sacra, al interior del santuario.

Esta calzada ascendía por una pronunciada pendiente y estaba flanqueada por los tesoros de ciudades más importantes: Sición, Sifnos, Cnido, Tebas, Atenas, Corinto, Massalia. Estos consistían en pequeños templos o capillas en los que se conservaban los exvotos y donaciones que los ciudadanos de unas polis entregaban al santuario.

Por fin se llegaba al templo de Apolo, más arriba de este se encontraban la palestra, el gimnasio, el estadio y el teatro. Este edificio, con capacidad para unos 5.000 espectadores, acogía los certámenes artísticos de los juegos píticos, que se celebraban en honor de Apolo e incluían competiciones atléticas y celebraciones religiosas.

RECINTO SAGRADO DE DELFOS (GRECIA)

Frente al templo estaba el altar para los sacrificios. Las consultas al oráculo se «pagaban» en forma de sacrificio o de pastel: el propio templo vendía los animales que debían sacrificarse y las tartas sagradas (pélanos). Los más pudientes solían ofrecer, además de un sacrificio, presentes como estatuas, trípodes y otros exvotos. Lógicamente, las tasas en forma de sacrificios o tartas que había que comprar para acceder al oráculo eran mucho más elevadas para las consultas cívicas que para las privadas.

ALTAR DE LOS SACRIFICIOS EN DELFOS (GRECIA)

En el interior del templo se encontraban la sacerdotisa pitia, por cuya boca hablaba Apolo, y el cuerpo de sacerdotes que la atendía y que se repartía las diferentes tareas. Aunque no se conocen con certeza las atribuciones de cada grupo, se cree que los hieréis se encargarían de los sacrificios; los prophetai se ocuparían de ayudar a la pitia e interpretar sus palabras, y los hósioi se cuidarían del culto.

El peregrino entraba en el templo a través del chresmographeion, donde se guardaba el archivo del santuario con la lista de consultantes, sus preguntas y respuestas, así como la lista de vencedores en los juegos píticos; probablemente allí formulaba su pregunta. Según la tradición, en la parte más recóndita del templo de Apolo, había un lugar subterráneo, el ádyton, al que la pitia descendía, con una corona y un bastón de laurel, cuando le llegaba el momento de entrar en éxtasis y comunicarse con la divinidad. Se cuenta que ahí masticaba laurel, bebía agua de la fuente Casotis y se sentaba en un gran trípode situado sobre una grieta natural del suelo de la que salían vapores. Al inhalarlos, la sacerdotisa entraba en un frenesí o delirio gracias al cual pronunciaba las palabras, quizás incomprensibles, que los sacerdotes del templo escuchaban y escribían, y que luego se entregaban al consultante. Pero esto choca con otras fuentes que cuentan algunos ejemplos de consultas históricas que conservamos y que presuponen no sólo que la pitia estaba presente ante los consultantes, sino que se dirigía directamente a ellos.

En cuanto al origen de la inspiración de la sacerdotisa, se ha intentado explicar por el uso de sustancias psicoactivas que podían estar presentes en el agua o el laurel, o por algún vapor que actuara sobre su conducta (parece que está confirmada la existencia de etileno en el subsuelo de Delfos). Incluso hay quien afirma que pudo recurrir al hipnotismo o algún tipo de sugestión.

SACERDOTISA DEL ORÁCULO DE DELFOS (GRECIA)

Después de la consulta, el peregrino regresaba al chresmographeion, donde los prophetai le entregaban por escrito un informe oficial y la respuesta del oráculo interpretada y formulada solemnemente, a menudo en verso.  Una de las principales características del oráculo de Delfos era la vaguedad de sus respuestas y, más que la vaguedad, los múltiples significados que se podían interpretar. Tras esto el peregrino emprendía un viaje de regreso a casa, tan peligroso como el itinerario de ida. De hecho, la gran cantidad de problemas y obstáculos a los que se enfrentaron los peregrinos entre el estallido de la guerra del Peloponeso (431 a.C.) y la llegada de Alejandro Magno contribuyó a la pérdida de importancia del oráculo y al desuso de las rutas de peregrinaje. En 391 d.C., el emperador romano Teodosio decretó el cierre de todos los oráculos y la prohibición de la adivinación de cualquier tipo. El cristianismo pone fin a los antiguos dioses.

Una de las profecías más famosas del oráculo de Delfos fue la que dijo que, Alejandro Magno era hijo de Zeus y que estaba destinado a la grandeza. Y Alejandro se convirtió en uno de los lideres militares más exitosos de la historia.

QUE VISITAR

  1. EL THOLOS DE DELFOS

Situado en la falda del monte Parnaso, es del siglo IV a.C., Consiste en una estructura de planta circular rodeada por columnas corintias. Estaba dedicado a Atenea Pronea.

THOLOS DE DELFOS (GRECIA)

2. EL TESORO DE LOS ATENIENSES

El Tesoro de los Atenienses es una estructura única que data del siglo VI a.C. Este edificio de planta rectangular servía como un santuario para albergar ofrendas y tesoros votivos dedicados por los atenienses al dios Apolo. Construido en mármol pentélico, su fachada cuenta con esculturas de mármol que representaban escenas mitológicas y eventos históricos.

EL TESORO DE LOS ATENIENSES (GRECIA)

3. LA ESTOA DE LOS ATENIENSES

Era una estructura porticada construida entre el 478 y el 470 a.C. por los atenienses como un regalo a Delfos tras las guerras médicas. Se apoyaba en el basamento del templo de Apolo, y era un edificio de gran importancia tanto religiosa como política.

ESTOA DE LOS ATENIENSES, DELFOS (GRECIA)

4. COLUMNA SERPENTINA

Es un monumento conmemorativo de la victoria de los griegos sobre los persas en la batalla de Platea en 479 a. C., Consiste en un trípode con tres serpientes entrelazadas de seis metros de altura, del cual se pudo salvar solamente su base de piedra original guardada hoy en el emplazamiento arqueológico de Delfos, mientras otra parte del monumento fue trasladada a Estambul, en el año 324. 

COLUMNA SERPENTINA, DELFOS (GRECIA)

5. EL TEMPLO DE APOLO

El Templo de Apolo en Delfos, del siglo IV a.C., es una de las maravillas arquitectónicas de la antigua Grecia. Se encuentra en una terraza en las faldas del monte Parnaso, rodeado por el imponente paisaje montañoso. La ubicación panorámica del templo ofrecía vistas impresionantes del valle. De estilo dórico, el edificio está compuesto por columnas y un friso decorado.

En su interior, se encontraba la estatua de oro y marfil de Apolo, venerada como la divinidad solar y profética. Aquí la sacerdotisa daba las predicciones del oráculo.

TEMPLO DE APOLO EN DELFOS (GRECIA)

6. TEATRO DE DELFOS

Se asienta en las laderas del monte Parnaso, es una joya arquitectónica que se remonta al siglo IV a.C. Este antiguo teatro griego se conserva bien. Su ubicación escénica y su diseño semicircular aprovecha las bonitas vistas del valle circundante. Con capacidad para albergar a cinco mil espectadores, el teatro fue el escenario de representaciones teatrales y eventos musicales durante los Juegos Píticos.

TEATRO DE DELFOS (GRECIA)

7. ESTADIO DE DELFOS

El Estadio de Delfos, se encuentra a mayor altura que el templo de Apolo y en el margen noroeste del recinto. Fue construido en la segunda mitad del siglo IV a.C., es una muestra de la importancia del deporte y es el estadio antiguo mejor conservado de Grecia. Este estadio albergaba competiciones atléticas durante los Juegos Píticos, atrayendo a atletas de diversas ciudades-estado. La pista mide 178 metros de longitud.

ESTADIO DE DELFOS (GRECIA)

8. FUENTE DE CASTALIA

Esta cerca del santuario de Apolo, consagrada a las musas. Es el lugar por el que discurría un manantial nacido en el Monte Parnaso. Hecha en mármol, el agua brotaba por sus grifos de bronce que representaban cabezas de animales.

FUENTE DE CASTALIA DE DELFOS (GRECIA)

9. MUSEO ARQUEOLÓGICO DE DELFOS

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE DELFOS (GRECIA)

Es uno de los principales museos de Grecia en el podemos encontrar obras de gran importancia como las siguientes:

  1. EL OMPHALOS
  2. LA ESFINGE DE NAXOS
  3. EL AURIGA DE DELFOS
  4. LOS KUROI DE DELFOS
  5. LAS KORAI DE DELFOS
  6. EL FRISO DEL TESORO DE LOS SIFNIOS
  7. ESCULTURA CRISOELEFANTINA DE APOLO
  8. ESCULTURA CRISOELEFANTINA DE ARTEMIS
  9. COLUMNA DE LAS DANZANTES
  10. LA ESTATUA DE ANTÍNOO
ESCULTURAS MÁS IMPORTANTES DEL MUSEO DE DELFOS (GRECIA)

TIPS PARA VISITAR DE DELFOS

La mayoría del recorrido se hace a pleno sol, ya que hay pocos sitios de sombra, por eso es aconsejable llevar agua, protección solar y sombrero.
Lo primero y más importante es que el yacimiento arqueológico de Delfos y el Oráculo de Delfos no se encuentran ubicados en el mismo lugar, hay que recorrer, a través de la carretera, unos 500 metros, debiendo salir de uno para poder acceder al otro.
Lo más aconsejable es empezar la visita por el yacimiento que hay al lado del museo (un edificio blanco)

Después del yacimiento, visitar el museo y, por último, el Oráculo de Delfos.
El precio de la entrada a Delfos es de 12 euros por persona, que incluyen la entrada a la Antigua Delfos, al museo y al Oráculo. Es gratis para menores de 18 años y estudiantes.
El horario es de 8 de la mañana a 8 de la tarde, pero hay que tener en cuenta que el museo, los lunes abre a las 10 de la mañana.
En la zona del museo hay baños, varias máquinas expendedoras y además una cafetería y pequeña tienda donde puedes comprar el agua ya que en el recito no venden.

La visita a la Antigua Delfos dura aproximadamente 4 horas (2,5 para el Santuario de Apolo, 1 hora para el Museo y 0,5h para el Santuario de Atenea), incluido el museo y el Oráculo de Delfos o Santuario de Atenea.

El Santuario de la Diosa Atenea o el Oráculo de Delfos, que es una de las imágenes más fotografías, no está dentro del propio recinto arqueológico, si no está a unos 500 metros aproximadamente.

No te pierdas la próxima semana, el interesante post:
“RINCONES CURIOSOS DE SALAMANCA”
En este Post veremos que Salamanca es un lugar plagado de historias curiosas que van más allá de la Universidad, la plaza Mayor y la Casa de las Conchas.

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