
No hace falta una máquina del tiempo para trasladarnos a la Edad Media; solo tienes que cruzar las murallas de Cáceres. Aquí el tiempo se detuvo en el siglo XV y, gracias a ello, hoy disfrutamos de uno de los conjuntos medievales más impresionantes del mundo y es que en la mayoría de las ciudades históricas ves cables de luz o teléfono cruzando las fachadas o pegados a las piedras. En Cáceres se hizo un esfuerzo técnico increíble para ocultarlos todos bajo el suelo o tras las cornisas. Por eso, cuando haces una foto, parece que realmente estás en el año 1400.
En este post, veremos por qué este lugar parece sacado de una leyenda y descubriremos los misterios que esconden sus paredes.
UN ESCENARIO DE CINE
Cáceres es tan auténtica que los directores de cine la adoran. No necesitan construir paredes de cartón piedra porque la ciudad ya es un decorado real. Su casco antiguo está muy bien conservado, sin cables, antenas ni asfalto. Pero no todas las películas han sido medievales muchas son de épocas y estilos muy distintos, lo que refuerza la idea de que la ciudad es un plató natural polivalente.
Aquí se ha rodado:
- 1492: La conquista del paraíso (1992): El prestigioso director Ridley Scott convirtió las calles de Cáceres en la España de los Reyes Católicos. Ver a Gérard Depardieu caminando por la Plaza de Santa María fue todo un acontecimiento.
- El tulipán negro (1964): En este clásico de aventuras, el mismísimo Alain Delon recorrió el casco antiguo, que en la ficción se hacía pasar por una ciudad de la Francia revolucionaria.
- La Celestina (1996): Con Penélope Cruz y Terele Pávez. Cáceres fue el escenario perfecto para recrear la atmósfera de la famosa tragicomedia de finales del siglo XV.
- Los señores del acero (1985): Una película de aventuras medievales dirigida por Paul Verhoeven (director de Robocop). Aquí, la ciudad mostró su cara más ruda y guerrera.
- Teresa, el cuerpo de Cristo (2007): Protagonizada por Paz Vega, donde la ciudad se transformó en la Castilla del siglo XVI.
Además, Cáceres ha sido: Barcelona: En la serie La Catedral del Mar, la Plaza de Santa María se «maquilló» para parecerse a la Barcelona medieval. La Corte de Castilla: En la serie Isabel, donde la ciudad revivió sus tiempos de máximo esplendor noble.
Pero lo que ha puesto a esta ciudad en el mapa cinematográfico ha sido la famosa saga de Juego de Tronos. Los productores eligieron Cáceres porque buscaban una ciudad que fuera «más real que un decorado». Estos fueron los lugares elegidos para el rodaje:
El Arco de la Estrella: Es el escenario de una de las escenas más famosas de la séptima temporada. El personaje de Euron Greyjoy entra triunfal a caballo por este arco, desfilando con sus prisioneras ante una multitud que lo vitorea. Lo increíble es que el arco es tan espectacular que apenas tuvieron que retocarlo.
La Plaza de Santa María y la de San Jorge: Se convirtieron en las plazas principales de la capital del reino. En la serie, puedes ver a los protagonistas caminando entre sus palacios de piedra. En la vida real, es donde los turistas se hacen más fotos intentando recrear esas escenas.
La Cuesta de la Compañía: Esta calle, con sus torres blancas al fondo, apareció en la serie: La Casa del Dragón. Se utilizó para rodar paseos nocturnos de los príncipes Targaryen.

Los Barruecos (A pocos minutos de la ciudad): Si te sales un poco de la capital, llegas a este paraje natural de rocas extrañas y agua. Allí se rodó «La Batalla del Botín», una de las más épicas de la historia de la televisión, donde un dragón gigante carboniza a un ejército entero entre las rocas extremeñas.
EL MISTERIO DE LOS MUROS CON HUESOS
En el Callejón de Don Álvaro, si te acercas mucho a las paredes, verás algo inquietante: pequeños fragmentos de huesos. Antiguamente, se mezclaba tierra de camposantos con el adobe para construir. Es un detalle macabro que nos recuerda lo auténtico (y a veces crudo) que era el Medievo.

LA LEYENDA DE LA CASA DEL MONO
Esta es una de las leyendas más famosas de la ciudad. En la fachada de este palacio (la Casa de los Pizarro-Espadero) todavía se puede ver hoy mismo las figuras de piedra que dan fe de este relato. Situada en pleno casco antiguo de Cáceres se encuentra esta casa señorial con una escultura de un mono encadenado en su balcón. La leyenda que se cuenta es tan fascinante como oscura:
Un rico comerciante que vivía en la casa partió en un largo viaje de negocios hacia las Américas. Al regresar, y como no podía tener hijos con su esposa, le trajo a esta un mono exótico para que le sirviera de compañía y consuelo.
El mono se convirtió en el «rey» de la casa. Vestía ropas de lujo, dormía en camas de seda y se movía con total libertad por los pasillos, siendo el centro de atención de la mujer.
Contra todo pronóstico, años después, la esposa quedó embarazada y nació un bebé. De la noche a la mañana, el mono pasó de ser el favorito a ser ignorado por completo.
Una tarde, cegado por los celos y el rencor, el mono aprovechó un descuido de la niñera para coger al bebé y lanzarlo por una de las ventanas del palacio.
El padre, roto de dolor, ordenó encadenar al mono en la escalera de la casa para que muriera allí, sufriendo por su crimen.
Si te fijas en la fachada del palacio, verás una gárgola con la forma de un mono encadenado y otras figuras que representan a la mujer y al bebé. Para los historiadores, estas figuras podrían ser simples decoraciones de la época, pero para el pueblo de Cáceres, son la prueba de que el «mono celoso» realmente existió.
Dicenque es la casa más «inquietante» de la ciudad y que, si pasas por allí de noche, la mirada de piedra del mono parece seguirte.

EL ALJIBE
El Aljibe de Cáceres es, probablemente, el lugar más mágico de la ciudad. Si el exterior de Cáceres te hace viajar al siglo XV, este lugar te lleva mucho más atrás, al siglo XI, bajo la dominación musulmana. Es un sitio tan silencioso que el más mínimo susurro suena como un grito.
Conocida por muchos como la «catedral sumergida», se encuentra situado bajo el palacio que hoy es el Museo de Cáceres (la Casa de las Veletas). Para entrar, tienes que bajar unas escaleras y, de repente, el ruido de la ciudad desaparece y la temperatura baja.
Es uno de los aljibes (reservas de agua) hispanomusulmanes más grandes y mejor conservados de toda la Península Ibérica. Sigue cumpliendo su función: recoge el agua de la lluvia que cae en el patio del palacio. Tiene cinco naves con arcos de herradura (esos que tienen forma de letra «C»). Cuando la luz se refleja en el agua estancada y rebota en los arcos, parece una catedral subterránea. Si te fijas bien, algunas de las columnas son de origen romano. Los árabes las aprovecharon de ruinas antiguas para construir esta reserva de agua. ¡Es una mezcla de culturas en un solo rincón!
Ha aparecido en innumerables documentales y películas de época como: En la serie de dragones de la que hablábamos (La Casa del Dragón), se utilizó para rodar escenas de los túneles bajo el castillo. Su atmósfera es tan potente que no hace falta ponerle ni una sola luz artificial para que dé miedo o parezca misterioso.
El agua del aljibe sigue siendo potable, aunque hoy no se usa para beber.

EL ARCO DE LA ESTRELLA O ARCO TORCIDO
En la entrada principal a la ciudad vieja nos encontramos el Arco de la Estrella es, posiblemente, la puerta más famosa de la muralla de Cáceres y la entrada principal al recinto monumental. Pero lo que realmente lo hace único no es solo su belleza, sino su curiosa ingeniería «torcida».
Cuando te pones frente al arco, notas algo extraño: está inclinado. No está alineado de forma recta con la calle. Pero esto no fue un fallo del arquitecto (Manuel de Lara Churriguera), sino una solución brillante del siglo XVIII. Antiguamente, los carruajes de los nobles eran enormes, pesados y muy difíciles de girar. La entrada original a la ciudad era un arco estrecho y recto que obligaba a los carros a hacer maniobras imposibles. En 1726, se decidió derribar la puerta antigua y construir una nueva en ángulo oblicuo (torcida). De esta forma, los carruajes podían entrar desde la Plaza Mayor y enfilar directamente la calle que subía a los palacios sin tener que maniobrar. ¡Es el primer diseño de la historia pensado para facilitar el «tráfico»!
Al mirar al techo del arco por la parte de atrás (la que da al interior de la ciudad), se puede ver un pequeño templete con la imagen de la Virgen de la Estrella, de ahí su nombre. Antiguamente, los viajeros que llegaban de noche o los caballeros que salían a la guerra se encomendaban a esta Virgen. Además, hay un farol en forma de estrella que se encendía para guiar a los que llegaban a la ciudad cuando ya era noche cerrada.
Como ya os he comentado fue aquí donde se grabó la entrada triunfal de Euron Greyjoy a caballo. Los productores lo eligieron precisamente por su amplitud y por esa perspectiva tan espectacular que ofrece hacia la Plaza de Santa María.

LA TORRE DE LOS PÚLPITOS
Se encuentra situada en la muralla (al lado del Arco de la Estrella) que tiene unos salientes de piedra que parecen balcones pequeños. Estos se llaman «púlpitos» pero no eran para dar misa. Se dice que desde allí se leían las sentencias a los condenados en la Plaza Mayor. Era el último lugar que muchos veían antes de que se cumpliera su castigo. Un recordatorio de que, en el Medievo, la justicia era tan dura como la piedra de la ciudad.

LA TORRE DE LAS CIGUEÑAS
Es la torre más alta del recinto amurallado. Se llama así por la gran cantidad de cigüeñas que suelen anidar en su parte superior, convirtiéndose en la silueta más icónica del cielo cacereño.
Si levantas la vista mientras paseas por el casco antiguo, notarás algo extraño: casi todas las torres de los palacios están «cortadas» y son planas por arriba. Sin embargo, hay una que destaca sobre el resto con sus elegantes almenas: la Torre de las Cigüeñas. En el siglo XV, la reina Isabel la Católica, harta de las peleas entre los nobles de Cáceres, ordenó «desmochar» (cortar la parte superior) de todas las torres de la ciudad para humillar a los linajes que no la habían apoyado en su lucha por el trono. Solo el Palacio de los Cáceres-Ovando recibió el permiso real para mantener su torre intacta. Su dueño fue el único noble que se mantuvo fiel a la Reina desde el principio.

No te pierdas la próxima semana, el Post:
“MISTERIOS Y LEYENDAS DE LAS CATEDRALES: CÁCERES.”
Cáceres tiene una cara oculta que pocos conocen. Acompáñame a descubrir los misterios y leyendas que se esconden tras las puertas de su Concatedral.
